Escrito e ilustrado por Lluís Farré. Barco de vapor.

Había una vez una niña hambrienta. Lo suyo no era una cosa cualquiera. Esta niña tenía un hambre atroz. Un hambre feroz. Se comía todo lo que hubiera en su casa. Y cuando terminaba, insatisfecha, se mordía las uñas. Un día su abuelo le preguntó si alguna vez había pensado hincarle el diente a un libro. Al principio se rió, le pareción una idea descabellada. Pero una noche, desesperada, cogió uno y… no pudo parar.

El mensaje está claro: “Niños, no seáis cabezones, los libros no dan urticaria. Probad a leer un poquito. Os gustará.”